Mi esposa se queda en la casa: Estoy celoso | Diocese of Lansing

Mi esposa se queda en la casa: Estoy celoso

P: Cuando Marie estaba embarazada de nuestro primer hijo, decidió que prefería quedarse en casa con los niños y yo estuve de acuerdo. Pensé que era una gran idea— Tengo un buen trabajo y soy capaz de mantenernos financieramente. Durante los últimos años, sin embargo, no me siento satisfecho. Ya no es solamente que no me gusta lo que estoy haciendo, probablemente nunca me gustó. No siento una sensación de plenitud en este trabajo. A menudo me he sentido casi celoso de Marie porque ella tiene, creo yo, el "trabajo" importante en nuestra familia y parece estar muy satisfecha. Yo entiendo que tengo la responsabilidad de cuidar de mi familia, y con mucho gusto lo haré. Pero también siempre me he sentido llamado a hacer algo más. Pensé que podía esperar hasta que los niños crezcan, pero el estrés realmente me está ganando. —Brad

R: El Magisterio Social de la Iglesia, es decir, la enseñanza social católica, insiste que la familia es la institución social central y debe ser apoyada y fortalecida. Sin embargo, El Magisterio Social de la Iglesia también dice que el trabajo es más que una manera de ganarse la vida; es una forma de participación continua en la creación de Dios. Por lo tanto, tenemos la responsabilidad de utilizar los talentos que Dios nos ha dado para contribuir al bienestar general de la comunidad, incluyendo a la familia. Lea la parábola de los talentos en Mateo 25: 14-30, es un ejemplo perfecto.

Brad es feliz manteniendo a su familia, pero a él le gustaría al menos explorar la posibilidad de saber si se siente inclinado a otra dirección respecto a su carrera. Brad podría considerar el siguiente enfoque al tratar con su dilema:

Aunque puede no ser prudente simplemente alejarse del trabajo cuando se tiene una familia que mantener, es importante discernir cómo Dios le está llamando.

  • Tenga presente que este discernimiento podría tomar un tiempo.
  • Durante este discernimiento, ore por la gracia de atender a su trabajo diario con alegría, amor y gratitud.
  • En su discernimiento, a través de la oración, ábrase a la dirección de Dios. Si usted está realmente llamado a un trabajo diferente, Dios le ayudará a dirigir su camino.
  • El discernimiento puede requerir educarse, recopilar información, y contactar a personas en su área de interés.

La paciencia es la clave. Incluso si usted no es feliz en el trabajo en este momento, está allí por una razón, y debe confiar en el plan de Dios. Cuando sea el momento adecuado, va a saberlo, y Dios pondrá los recursos necesarios a su disposición.

Abrase la alegría de esta búsqueda.

Por TIM RYAN

parish staff directory

Catholic Event Finder

Mobile Directory

Mass Times

FAITH Magazine

Outreach Mass