Matrimonios mixtos e interreligiosos | Diocese of Lansing

Matrimonios mixtos e interreligiosos

El Sínodo Extraordinario de los Obispos sobre la Familia, que tuvo lugar en el mes de octubre de 2014, y el próximo Sínodo Ordinario sobre la Familia que tendrá lugar en el mes de octubre de 2015, tratan oportunamente sobre la vocación y la misión de la familia, tanto en la Iglesia como en el mundo moderno. Por lo tanto, el próximo año, Teología 101 explorará la enseñanza de la Iglesia en muchos de los temas considerados por ambos sínodos.

Definiciones

Básicamente un matrimonio mixto es cualquier matrimonio entre un católico y un no-católico. En la práctica, sin embargo, un matrimonio mixto se refiere a un matrimonio entre un católico y un bautizado no-católico (un miembro de una iglesia o comunidad eclesial que no está en plena comunión con la Iglesia Católica).

En contraste, un matrimonio interreligioso es un matrimonio entre un católico y un miembro de una religión no-cristiana, tal como el Islam, el Hinduismo o el Budismo. El Código de Derecho Canónico define a este tipo de matrimonio como de disparidad de culto, o un matrimonio entre un católico y una persona no-bautizada.

El propósito del matrimonio

Para entender cuál es la enseñanza de la Iglesia con respecto a los matrimonios mixtos e interreligiosos es necesario primero entender cuál es el propósito del matrimonio. El Catecismo de la Iglesia Católica ensena que el doble significado del matrimonio es: “el bienestar de los esposos mismos y la transmisión de la vida”. Más aun, ya que las parejas casadas tienen la misión de transmitir la vida humana, también tienen la misión de educar a sus hijos e hijas.

La enseñanza de la Iglesia

Como es de imaginar, la Iglesia Católica desaconseja los matrimonios mixtos por las dificultades que pueden surgir en la relación debido a que la pareja no comparte las mismas creencias religiosas. La desunión cristiana debido a diferencias acerca de la fe, y especialmente, sobre la educación de los hijos puede causar una significante tensión en el corazón del hogar y poner una enorme presión en el matrimonio. Tal vez al punto de ser desfavorable a la vida de fe, ya que la pareja puede verse tentada a tener una indiferencia religiosa como una forma de evitar las tensiones.

Al mismo tiempo, el catecismo de la Iglesia afirma que una diferencia de confesiones religiosas entre los esposos no representa “un obstáculo insuperable” al matrimonio. Por ejemplo, la pareja puede exitosamente navegar las peligrosas aguas de un matrimonio mixto enfocándose en lo que tienen en común sobre su creencia en Cristo y en su expresa voluntad de respetuosamente aprender cómo cada uno de ellos busca vivir fielmente a Cristo.

Por supuesto, las dificultades y tentaciones inherentes a un matrimonio mixto pueden agravarse en los matrimonios interreligiosos porque las nociones sobre la fe, el matrimonio y el mundo pueden ser significativamente diferentes. Por esto, la Iglesia pide un mayor cuidado pastoral en el caso de un matrimonio interreligioso con la esperanza de que los escollos puedan ser evitados y que el cónyuge católico pueda cumplir las funciones específicas que le están encomendadas tal como se delinea en el catecismo: a través de un sincero amor matrimonial, la humilde y paciente practica de los virtudes familiares, y la perseverancia en oración preparen al cónyuge no creyente a que acepte “la gracia de la conversión”.

¿Permisos/dispensas eclesiales?

El Código de Derecho Canónico (1059) afirma, “El matrimonio de los católicos, aunque sea católico uno solo de los contrayentes, se rige no sólo por el derecho divino sino también por el canónico”. Esto es importante porque el código también afirma en el canon 1066, “Antes de que se celebre el matrimonio debe constar que nada se opone a su celebración válida y lícita”.

El hecho es que el matrimonio es un sacramento, y por lo tanto un acto litúrgico que debe ser celebrado en una liturgia publica de la Iglesia. Además, el matrimonio introduce a la pareja en un orden eclesial, creando derechos y deberes en la Iglesia entre los esposos y para con sus hijos. Es un estado de vida en la Iglesia que requiere el consentimiento de los cónyuges y de un compromiso de por vida. En consecuencia, el matrimonio debe reflejar la forma eclesiástica.

Para que un católico entre en un matrimonio mixto, se requiere que él o ella solicite el permiso de la autoridad de la Iglesia para que el matrimonio sea válido. Para que un católico entre en un matrimonio interreligioso, requiere de una dispensa porque el acto de casarse con un no creyente en realidad representa un impedimento para la validez del matrimonio.

Las preocupaciones actuales

El tema de los matrimonios mixtos e interreligiosos fue cubierto en el documento preparatorio, el informe preliminar y el informe final para el Sínodo Extraordinario de los Obispos sobre la Familia. Mientras que los obispos señalaron que tales matrimonios pueden fomentar un mayor ecumenismo y el diálogo interreligioso, también manifestaron que estaban principalmente preocupados por los desafíos pastorales que suelen acompañar a estas uniones. La formación de los niños en la fe católica, en particular, fue el centro de la conversación.

Más específicamente, las noticias del Vaticano informaron que la conversación sobre los matrimonios mixtos e interreligiosos surgió principalmente en el contexto de un debate sobre la Iglesia en el Oriente Medio y en África del Norte. Por ejemplo, los obispos estaban preocupados por el estado de los esposos cristianos y sus niños que participan en los matrimonios interreligiosos con los musulmanes en países musulmanes donde los cristianos no gozan de los mismos derechos que los ciudadanos musulmanes.

Los obispos también mostraron su preocupación por los casos en los que los católicos civilmente divorciados, son incapaces de obtener una declaración de nulidad, y abandonan la Iglesia por otra confesión cristiana con el fin de volver a casarse en esa iglesia. Independientemente de la cuestión específica, los obispos estaban claramente pidiendo respuestas constructivas a estos desafíos de manera que pudieran ser transformados en oportunidades "para caminar hacia la plenitud del matrimonio y de la familia a la luz del Evangelio."

Todas las citas son del Catecismo de la Iglesia Católica 1634-1637, 2363 y 2367 excepto cuando se indica lo contrario.

Algunos datos Católicos en los Estados Unidos

En octubre de 2007, el Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado (CARA) en la Universidad de Georgetown publicó los resultados de "Una encuesta de los católicos estadounidenses: El matrimonio en la Iglesia Católica". CARA había sido delegada para realizar el estudio por el Comité sobre el Matrimonio y Vida Familiar de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos.

He aquí algunas de las cosas que CARA descubrió sobre los matrimonios mixtos e interreligiosos entre católicos estadounidenses encuestados:

¿Es su cónyuge católico?

72% católicos

21% protestante u otro

7% ninguna religión

0,1% judío

¿El cónyuge está considerando convertirse al catolicismo?

94% no

6% sí

Pregunta sobre el catecismo

La familia Cristiana es tanto una revelación específica como una actuación de comunión eclesial y por lo tanto debe ser llamada una

A. iglesia alternativa

B. iglesia doméstica

C. iglesia apostólica

D. iglesia privilegiada

 

Respuesta: (B) Iglesia doméstica (CIC 2204)

Doug Culp es el CAO y el secretario para la vida pastoral de la Diócesis de Lexington, Kentucky. Tiene una maestría en teología de la Catholic Theological Union en Chicago.

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